Lo que fue el primer concierto de Aespa en Chile
Era su primera vez en Chile y además parte de SYNK: HYPER LINE, la primera gira mundial de aespa, así que había una mezcla súper intensa entre emoción, curiosidad y expectativa alrededor del concierto.
Desde temprano el ambiente afuera del Caupolicán ya era caótico en el mejor sentido posible: fans con lightsticks, outfits inspirados en eras como Savage o Spicy, filas larguísimas y una energía súper distinta a otros conciertos K-pop más tradicionales. Se notaba muchísimo que había hype acumulado, especialmente porque aespa todavía era un grupo relativamente nuevo pero ya tenía una fanbase gigante en Chile.
Cuando comenzó el show, la reacción del público fue inmediata. La intro futurista y los visuales cyberpunk hicieron que el concierto pareciera casi una extensión directa del universo del grupo. A diferencia de otros actos K-pop donde el lore queda más “separado” del escenario, aespa intentó integrar toda su estética digital dentro del show usando VCRs, efectos visuales y transiciones súper cinematográficas.
Musicalmente, el concierto estuvo súper enfocado en mostrar la evolución del grupo durante la era MY WORLD. Canciones como “Spicy”, “Thirsty” y “Salty & Sweet” funcionaron increíble en vivo porque mezclaban la agresividad clásica de aespa con una vibra mucho más relajada y veraniega. Pero obviamente los momentos donde el recinto explotó de verdad fueron con tracks como “Next Level”, “Savage” y “Girls”. El público chileno prácticamente gritó cada palabra.
Una de las cosas más impactantes del concierto fue la presencia escénica del grupo. Aunque aespa siempre había recibido críticas online por verse “más frías” o introvertidas comparadas con otros grupos, en Chile se sintieron muchísimo más cómodas y conectadas con la audiencia. Karina dominaba el escenario de una manera súper natural, Winter tenía una intensidad impresionante durante las coreografías, Ningning vocalmente sonaba gigantesca y Giselle aportaba muchísima actitud en las partes más hip-hop.
Eso sí, igual existieron algunas críticas similares a otras fechas de la gira. Parte del público comentaba que había demasiados VCRs largos y que ciertas secciones podían sentirse un poco desconectadas emocionalmente. También apareció el debate típico sobre cuánto del show era completamente en vivo versus backing track fuerte, algo que acompañó varias fechas de SYNK: HYPER LINE.
Pero honestamente, en el caso del show en Chile, la energía del público ayudó muchísimo a elevar la experiencia completa. El Caupolicán tiene una vibra súper intensa y cercana, así que incluso los momentos más “fríos” terminaban sintiéndose emocionantes porque los fans reaccionaban absolutamente a todo. Había una sensación constante de euforia cada vez que las integrantes hablaban en español o intentaban interactuar con la audiencia chilena.
Visualmente, el concierto también estuvo súper bien logrado considerando que era una gira relativamente temprana para el grupo. Pantallas gigantes, iluminación futurista, lasers y visuales tipo sci-fi ayudaban muchísimo a reforzar la identidad de aespa sin llegar al exceso absoluto de algunos shows de SM.
También fue súper importante ver cómo las canciones nuevas funcionaban en vivo. Tracks como “I’m Unhappy” o “YOLO” ayudaban a mostrar un lado más emocional y humano del grupo, algo que en esos años aespa todavía estaba intentando desarrollar más allá de la estética futurista. (nme.com)
En retrospectiva, el concierto de aespa en Chile 2023 se siente como un momento súper importante para el grupo: todavía tenían ciertas inseguridades típicas de una primera gira mundial, pero ya mostraban muchísimo potencial como acto en vivo. Y aunque probablemente no fue el show más perfecto técnicamente, sí logró algo muchísimo más importante: hacer que el público chileno sintiera que estaba viendo el crecimiento de un grupo que recién comenzaba a entender el tamaño real de su impacto global.